Semblanza de Gumercindo Sánchez García (Q. E. P. D.): despidiendo a uno de los nuestros.

Con esta semblanza, despedimos a Gumercindo, quien nos ha dejado recientemente. 

Nació el 06 de mayo de 1997 en el seno de la familia compuesta por Don Gumercindo Sánchez y la Sra. Audomira García y sus hermanas Antonieta y Daniela (muy posteriormente, se suman sus sobrinitos Cristóbal y Amanda). Se caracterizó por ser un buen hijo, respetuoso de sus padres, y un joven de fe, que se tradujo en su amor a Dios y la Virgen.  

                El año 2011 llegó a nuestra Escuela a 1º Medio Agrícola. Fue un joven con la talla a flor de labios, siempre tenía una respuesta a las bromas que le lanzaban sus amigos o compañeros. Como alumno fue responsable, respetuoso con todos quienes conforman nuestra comunidad educativa, querido por todos quienes le conocieron y compartieron con él. En él se reflejaba el espíritu del joven quimaguino.

                Siempre se caracterizó por ser una persona alegre, humilde, amigo de sus amigos y amante de las tradiciones campesinas, que le fueron inculcadas por su familia: le encantaba lacear animales en los cerros de la Cuesta de Idahue, donde se acompañaba de familiares y amigos; también participaba en domaduras y rodeos de ganado; entre sus hobbies le gustaba trenzar en manila y cuero, confeccionar sus propias riendas, barrigueras, marconneras, bozales, cabezadas, pretales, bajador, además de tallar cachos. Gustaba de bailar cuecas y cantar rancheras.

                El año 2015 se le detectó una enfermedad que sobrellevó un año y dos semanas. Fue sometido a múltiples terapias que no hicieron el efecto esperado, situación que tomó con profunda entereza y valentía para un joven de su edad. Pocos días antes de partir se dio tiempo para preparar a  su familia ante lo inminente y hacer lo que más le gustaba. En todo este período estuvo rodeados por su familia, amigos y compañeros más cercanos: Vicente Bustamante, Juan Cáceres y Javier Bustos.

Xindito nos dejó la mañana del 28 de agosto. En su velatorio estuvo siempre acompañado por quienes le amaron y conocieron. Tuvo una multitudinaria despedida el martes 30 en la medialuna de su sector. Según su propia voluntad, sus cenizas fueron lanzadas en los cerros que recorrió y amó. Hoy los habita su espíritu y a nosotros nos queda el recuerdo y el privilegio de haber sido sus amigos. 

(Texto: Javier Bustos; Imágenes: Javier Bustos, Xindito y amigos).